Cuando el río suena...

A veces sólo es necesario que alguien tire del hilo adecuado para deshacer un gran nudo...
Ahora que se ha demostrado la relación entre Venezuela y ETA, ahora que alguien se jugó el pellejo para gritarle al mundo lo que está ocurriendo ( ¡gracias! ), ahora que ya nadie puede mirar hacia otro lado ni hacerse el despistado como si la cosa no fuera con ninguno de nosotros, ahora es cuando se empiezan a tomar cartas en el asunto.
Hemos de decir ¡BRAVO!, pero de momento sólo con la boca pequeña hasta que no se vean auténticos resultados, o hasta que el escepticismo no se halle ganador de nuevo al comprobar que pesan oscuros intereses sobre la justicia que las personas de nuestro país, y de otros afectados por el terrorismo, reclaman.
Ya era hora de que se comenzara...