Se acerca la Navidad... vuelve la humanidad?
En estos tiempos, cada vez más enfermizamente individualistas, en los que el universo gira a velocidades vertiginosas alrededor de nuestro ombligo, una se pregunta si en medio de esta vorágine de intereses económicos, de no mirar más allá de nuestras narices, sigue existiendo un poco de humanidad en nuestro espíritu que nos impulse a empatizar con nuestros semejantes.
Puesto que aquella frase tan profética de Plauto se ha hecho más realidad que nunca, debemos reflexionar sobre si ha llegado el momento de hacer examen de conciencia.
"Homo Homini Lupus" (El hombre es un lobo para el hombre), es un dicho que alcanzó popularidad en el S.XVII, cuando Hobbes la hizo suya en su libro Leviatán. En él, se planteaba el egoísmo del ser humano como su mayor cáncer y como la razón de su autodestrucción.

Y planteo esto aquí porque a estas alturas del año, cuando los escaparates ya están decorados con luces, belenes y Papá Noeles bonachones y sonrientes que nos invitan al consumismo más feroz, conviene recordar que en la vida, existe mucho más que las cosas.
Cuando pasemos junto a un sintecho, cuando en la puerta del supermercado alguien nos pida para comer, cuando los informativos nos muestren la cara más amarga del mundo en el que nos ha tocado vivir (o sobrevivir), debemos recordar que por encima de todo somos personas, que las personas se distinguen de los animales en que tenemos uso de razón, y que tal razón no debe eclipsar jamás nuestra humanidad, que el raciocinio no debe enfriar nuestra capacidad de empatía, y que es hacia ahí hacia donde debemos dirigir nuestro día a día.
Ese es el verdadero espíritu navideño, y esa es la verdadera esencia del ser humano.
No nos perdamos de vista...