Controladores controlados
Un buen número de ciudadanos están siendo víctimas de la gran desfachatez, caradura y sinvergüencería de un colectivo que se cree superior a los demás.
La situación ha provocado tal caos en nuestro país que el Gobierno ha decretado el estado de alarma por primera vez en toda la historia de nuestra democracia. Algo simplemente inaudito...
Los controladores pretendían controlar la situación presionando con un abandono masivo de sus puestos de trabajo. Pero han sido ellos los controlados finalmente quedando bajo mando militar durante 15 días. Por supuesto no se librarán de responsabilidades por todo el sinsentido que su huelga encubierta ha generado.

Y es que parece un insulto a la ciudadanía que una panda de privilegiados, que constituyen un círculo cerrado al que prácticamente no dejan acceso sino a quienes ellos deciden, hagan peticiones como subidas de sueldo, cuando se habla de sueldos de 300.000 a 600.000€ anuales; menos horas de trabajo, cuando se habla de cómputos mensuales de una semana; renegociación de convenio colectivo, cuando las condiciones laborales de las que gozan sólo las pueden soñar la mayoría de los españoles; se quejen porque tengan que considerar los períodos de baja médica como tiempo de trabajo no realizado en su cómputo de horas anuales, cuando efectivamente no lo realizan y cuando en tiempos de crisis se nos pide a todos que hagamos un esfuerzo.
Esta casta de privilegiados que pretenden aumentar sus privilegios a costa de reírse de los demás, comienzan a cambiarse el disfraz, y mientras antes se vestían de enfermos para abandonar su puesto de trabajo ante la indignación de media España, ahora se visten de víctimas cuando el ejército les ha obligado a presentarse en dicho puesto y a realizar su trabajo por el que cobran de los impuestos de aquellos a los que han osado dejar sin vacaciones este puente.
Lo único que espero es que se depuren todas las responsabilidades que se debe, y que paguen cada uno de ellos por la actitud de la que han hecho gala...